17 jun 2010

5ª ETAPA PEREGRINACION SANTO TORIBIO. LAFUENTE-POTES-MONASTERIO

Esta quinta etapa nos va a llevar a Potes, donde dormiremos, para el día siguiente subir los 3 últimos kilómetros hasta el monasterio de Santo Toribio de Liébana.

En esta etapa anduvimos 31 kilómetros, unos 10 kilómetros más de la ruta normal, ya que cogimos otra que da más vuelta pero que el camino tiene menos dificultad para andar. Este cambio lo hicimos por un problema mío en una rodilla.

Nada más salir del pueblo de Lafuente hay que subir el collado de Hoz. Es una subida de algo más de 3 kilómetros que nos va a regalar unas panorámicas impresionantes.


Este collado tiene 640 m. de altitud y por el pasa la carretera que comunica los valles y municipios de Lamasón y Peñarrubia.

Ya en el alto vemos neveros. Era viernes 7 de mayo y el lunes y martes de esa semana cayó una pequeña nevada, aunque tardó poco en quitarse.


Siguiendo, la ruta marcada hay que llegar al pueblo de Cicera desde donde es preciso ascender hasta el collado de Arceón para descubrir la comarca lebaniega desde las alturas que dominan sobre Lebeña. El descenso a este pueblo se hace por un empinado y pedregoso sendero que sortea un desnivel de 700 m. de desnivel.


Nosotros llegamos a Lebeña siguiendo la carretera que llega al pueblo de La Hermida. Hasta el siglo XIX, esta ruta por Peñarrubia fue la puerta de entrada a la comarca de Liébana.


Comenzamos una larga bajada que supera más de 500 m. de desnivel con numerosas curvas, que nos va a llevar a los pueblos de Linares y La Hermida y al desfiladero de mismo nombre.


Este invierno se produjo este impresionante desprendimiento que ha tenido cortada la carretera bastante tiempo.


Al llegar al pueblo de La Hermida nos encontramos con el río Deva, que ha conformado el desfiladero por el que se accede al valle de Liébana y a su capital Potes.
El Deva nace en Fuente Dé, pasando por el municipio de Camaleño, la villa de Potes, donde recibe las aguas del río Quiviesa, y entrando en el municipio de Cillorigo, por el pueblo de Ojedo, recibe las aguas del río Bullón, para atravesar luego el desfiladero de La Hermida, hasta unirse con el río Cares. Es un río donde destacan los cotos de pesca de trucha y salmón.


El río bajaba con muchísimo caudal que producía un ruido que lo invadía todo.


Ya casi a la salida del desfiladero nos encontramos con la iglesia de Santa María que se encuentra situada en la localidad de Lebeña perteneciente al municipio de Cillorigo de Liébana. Constituye uno de los más notables testimonios del arte prerrománico en Cantabria, encuadrado dentro del denominado «arte de repoblación». Fue declarada Monumento Nacional 1983.


A continuación pasaremos por Tama y Ojedo antes de llegar a Potes.
El albergue está situado en el mismo centro de Potes, frente a la Torre del Infantado, en los locales conocidos como los “bajos”. Este cuenta con 60 plazas.
La llave hay que pedirla en el Centro de Estudios Lebaniegos antes de las seis de la tarde. Cuesta 6 € y está muy bien.


Torre del Infantado, actualmente es el ayuntamiento de Potes.


Centro de Estudios Lebañiegos


Al día siguiente salimos camino al monasterio con la satisfacción de la cercanía del objetivo.
Antes de empezar la subida se encuentra este monumento al peregrino.


Dando los últimos pasos


Santo Toribio nos recibe


Una vez en el interior hicimos los trámites para que nos dieran "la Lebaniega" (diploma que acredita que has realizado la peregrinación), visitamos la tumba de Santo Toribio y el el Lignum Crucis.
Credencial del peregrino con los sellos de la Catedral de Santander, el monasterio de Santo Toribio y de los albergues donde hemos dormido.

Lebaniega


El resto del día lo pasamos con la familia que fue a recogernos en Potes y Unquera.
Espero que esta experiencia que os he narrado os anime a visitar Cantabria, Liébana y sobre todo a realizar esta peregrinación o ruta. Os aseguro que después de hacerla uno se queda con sensaciones muy positivas y con ganas de repetir otra aventura de este estilo, como la del Camino de Santiago.
BUEN CAMINO

12 jun 2010

4ª ETAPA PEREGRINACION SANTO TORIBIO. SAN VICENTE-LAFUENTE

La cuarta etapa de 28,5 kilómetros nos va a llevar de San Vicente de la Barquera hasta Lafuente de Lamasón.



Es una etapa durilla, no solo por su longitud si no también porque casi en su totalidad estás subiendo o bajando largas cuestas. Pero el esfuerzo se ve recompensado ya que la ruta transcurre por unos parajes preciosos, poco transitados y muy bien conservados.



Salimos de San Vicente para acercarnos al pueblo de La Acebosa, donde nos recebe su iglesia de San José de finales del siglo XIX.



Poco a poco vamos ganando altura y las vistas a nuestras espaldas son muy bonitas.



A unos 6,5 kilómetros de San Vicente, en el pueblo de Hortigal; el camino se bifurca en dos, para la derecha se sigue a Santiago de Compostela y para la izquierda se va a Santo Toribio de Liébana.




A partir de aquí ya caminamos solos, porque la mayoría de los peregrinos este año siguen para Santiago al ser Xacobeo y no son muchos los que se desvían hasta Santo Toribio. En mi opinión si se le diera más publicidad estoy seguro que muchos se desviarían.


Unos kilómetros más adelante llegamos al pueblo de Garandilla con su hermosa iglesia de Ntra. Sra. de las Nieves.



A partir de Garandilla empieza el ascenso al collado de la Rejoya que nos regala estas impresionantes vistas.


A mitad de la ascensión nos encontramos con este invernal en una finca con tudancas.





Ya en el alto del collado de la Rejoya, un cartel nos indica que nos quedan 45 kilómetros a San Toribio y unos 17,5 hasta nuestro albergue en Lafuente.



Desde aquí divisamos el valle del Nansa, al que tenemos que bajar.








Parte de la bajada al valle se desarrolla por un frondoso bosque que estrena primavera, nos amenizan el largo descenso el canto de un sinfín de pájaros.

Entramos en el municipio de Herrerías que comprende siete núcleos poblacionales: Bielva (capital) por el que pasamos, Cabanzón, Cades (también pasamos), Camijanes, Casamaría, Puente del Arrudo y Rábago.




Río Nansa en las inmediaciones del pueblo de Cades. Cabe destacar su ferrería.


En Cades cogemos una carretera que nos va a llevar a Quintanilla y a Lafuente, en el municipio de Lamasón.



Embalse de Palombera, situado en la confluencia del río Nansa con el Tanea. Su puesta en servicio tuvo lugar en 1949 para la producción de energía eléctrica.



La sierra de Peña Sagra es un cordal de unos 18km de longitud que separa el valle del Nansa y Liébana. Discurre en dirección NO- SE, formando una barrera natural muy abrupta con alturas siempre superiores a 1800 m. y con su punto más alto en el pico del Cuernón de Peña Sagra, con 2046 m. de altitud.



El municipio de Lamasón comunica la comarca de Liébana con la del Saja-Nansa.


Depresión que forman el río Lamasón y el arroyo Lafuente. Avanzamos para llegar a la Venta de Fresnedo rodeados de bosques de encinas, robles y hayas.

Este municipio es uno de los más vellos de Cantabria y también de los más desconocidos.

En esta parte del camino la mente se dispersa entre la belleza del entorno, la tranquilidad y el cansancio que ya va haciendo mella.




Iglesia de Sta. María en Quintanilla de Lamasón.




El pueblo de Lafuente cuenta con la iglesia románica (Santa Juliana) más importante del valle. De pequeño tamaño, tiene una sola nave y ábside semicircular. Su edificación podría fecharse a finales del siglo XII. Muy próxima a ella y sobre la tapia de una antigua casa se halla una pareja de esculturas muy primitivas. Una de ellas es una efigie femenina en la que reza una leyenda del año 1625: "Cuantos pasan que no vuelven". La otra representa la cara de un hombre.



Casa y paisaje que rodea al pueblo.





Albergue en Lafuente de Lamasón de reciente construcción.

Telf: 942727958 - 22 PLAZAS - Abre A las 7
Llevar para cenar ese día y desayunar al día siguiente ya que en el pueblo no hay ningún bar ni tienda, quedando lo más próximo en Quintanilla que está a 3 kilómetros.

Os conviene saber que no hay cobertura de móvil, por lo menos de Vodafone.

El precio es de 6€.



El albergue está muy bien y es nuevo. Está equipado con todas las comodidades.

Lo atiende una mujer del pueblo que te tratará correctamente.

La próxima etapa es la quinta y nos llevará hasta Potes, acercándonos al final de nuestra meta.


BUEN CAMINO