25 abr 2008

ESCAPADA AL CAÑÓN DEL RÍO LOBOS. SORIA

Somos privilegiados por vivir en Cantabria y este blog está dedicado a conocer y divulgar su entorno rural y natural, pero de vez en cuando hay que viajar y visitar otras zonas. De esta manera crecemos en conocimientos y tenemos otra perspectiva del mundo en el que estamos.
Por este motivo os propongo un viaje a tierras sorianas y más concretamente al Cañón del Río Lobos y sus alrededores, que hice junto a mi mujer en el puente del 1º de mayo del año pasado.

Deciros que la zona es de una belleza espectacular, desde el punto de vista paisajístico, cultural y etnográfico. Sin olvidar la hospitalidad y buen hacer de sus paisanos, así como su gastronomía.
Dadas las características de la zona, os recomiendo visitarla en primavera u otoño, ya que es cuando la naturaleza va a estar en su mayor apogeo, los ríos van a llevar más agua, la temperatura será mejor para andar y habrá menos gente.

La ruta que programamos fue la siguiente:

- Primera tarde: Aproximación. Santander-Ucero.

Donde se encontraba la posada Los Templarios, es un sitio que os recomiendo para quedaros por bonito, cómodo, buen trato y por su cocina.
En este pueblo hay que visitar su castillo.



- Primer día: Calatañazor – El Burgo de Osma

Por la mañana visitamos el paraje natural de la Fuentona, el sabinar con su centro de interpretación y el pueblo de Calatañazor.

La Fuentona de Muriel es un precioso paraje natural que invita al paseo tranquilo a través de un pequeño y sinuoso camino (poco más de 5 Km.) que transcurre por







la ribera del río Abión rodeado de vegetación, que nos lleva a una laguna cárstica (donde nace este río) y a una cascada de gran belleza.
Al lado se encuentra el Sabinar de Calatañazor que según nos dijeron es uno de los bosques de sabinas mejor conservados del planeta. Estos árboles que constituyen una auténtica reliquia del Terciario con sus casi dos mil años de existencia, llegan a alcanzar hasta 14 metros de altura y más de 5 metros de diámetro.
No dejéis de visitar el centro de interpretación de esta zona, porque es muy entretenido, curioso e instructivo.
El conjunto histórico-artístico de Calatañazor es sorprendente, con su calle Mayor, casi anclada en la Edad Media, empedrada con soportales y de casas construidas en piedra, sabina, barro y chimeneas cónicas.
Pueblo en el que se desarrolló una batalla en el año 1.002 entre los cristianos y Almanzor, donde “Almanzor perdió el tambor…”.
Cuenta con un castillo del S. XIV en estado ruinoso pero curioso de ver, una Picota o rollo (columna de piedra donde se ajusticiaban a los reos), la Piedra del Abanico (un gran fósil marino) y una pequeña plaza con el busto de Calatañazor.
Os recomiendo probar su gastronomía, en la que las setas tienen una especial relevancia.
Por la tarde visitamos la villa episcopal de El Burgo de Osma también conjunto Histórico-Artístico en el que destacan su Catedral gótica,


su calle principal con soportales, la Plaza Mayor, el Hospital de San Agustín, la Universidad de Santa Catalina y el puente medieval sobre el río Duero.
Os recomiendo una visita pausada de esta villa, para poder disfrutar de sus monumentos, calles y ambiente. Siendo un sitio ideal para hacer las típicas compras de productos tradicionales.



- Segundo día: Senderismo por el Parque Natural del Cañón del Río Lobos.

Si lo de ayer fue bonito, lo de hoy ha sido espectacular, la ruta empezó en el centro de interpretación del Cañón del Río Lobos, situado en una antigua piscifactoría a orillas del río Ucero, para informarnos de lo que íbamos a ver, como: conjunto cárstico de los más importantes, compuesto por farallones de hasta 100m. de altura, Flora (Sabina albar, Pino silvestre y negral, chopo, fresno…, Fauna (Las aves son las reinas de este espacio, buitre leonado, águila real, alimoche, halcón, …) …
Una vez en marcha y después de recorrer unos 4 km. de agradable paseo por la orilla del río que tiene un agua cristalina y plagada de nenúfares, llegamos a la Ermita Templaría de San Bartolomé. Construida en el siglo XIII en estilo protogótico para los caballeros templarios y totalmente mimetizada con los canchales que conforman el cañón.

Se puede considerar que es a partir de aquí donde empieza el profundo cañón calizo formado por la intensa erosión fluvial del río Lobos.
Detrás de la ermita se encuentra la “Cueva Grande” que es espectacular y en la que puedes entrar un poco y ver una panorámica preciosa de la ermita.







A partir de aquí hay 8 Km. por una senda bien marcada, flanqueada por el río y por enormes paredones de piedra (con gran variedad de vegetación) que en ocasiones llegan hasta el


mismo río y vigilados en todo momento por buitres leonados bien sobrevolándonos o apostados en los bordes de las rocas. Lo cual contribuyó junto con el paisaje y lo nublado que estaba a darle un aire mágico al día.
Un poco más adelante llegamos al “Colmenar de los Frailes”, que es una oquedad en la que los frailes tenían sus colmenas y que aún se pueden ver, la verdad es que es muy curioso. Seguidamente tendremos que vadear el río varias veces por unas piedras colocadas a modo de puente, que os aseguro que en un día lluvioso como el que teníamos y con las botas llenas de barro, el pasar por algunas de ellas era una pequeña aventura con final incierto, que una de las veces acabó con una persona en el agua (y no fuimos nosotros).
En un momento dado optamos por darnos la vuelta, ya que queríamos visitar la otra parte del cañón. Esta se sitúa a partir del “Puente de los Siete Ojos”. Con lo cual desandamos el camino, cogimos el coche bordeamos el cañón y nos presentamos en el puente prestos a dar otro paseo por la otra parte, menos visitada pero no por ello de menor belleza. En esta zona el río se filtra y a veces puedes caminar por su cauce, lo cual tiene su gracia.

- Tercer día: Visita a la Laguna Negra y alrededores.

Hay que llegar al pueblo de Vinuesa (muy bonito por cierto), esta zona está compuesta por extensiones inmensas de pinos, que es la gran riqueza de estos pueblos ya que genera muchos puestos de trabajo.
Llegar a la laguna negra es ya en sí una aventura, ya que hay que andar unos cuantos kilómetros en coche por una carretera de montaña (ya sabemos como son), luego coger un autobús o subir andando dos o tres km. y por último subir por un

caminillo empedrado y unas escaleras hasta la laguna. Eso sí, merece la pena, pues de repente te encuentras con la laguna encajonada entre una espectacular pared de piedra, con una bonita cascada en un lateral.
Nos sorprendió a los dos, ya que no nos la imaginábamos así. Decir que hace honor a su nombre, el agua se veía negra.
Ya por la tarde recorrimos la zona visitando bonitos pueblos como Molinos de Duero, Salduero, Duruelo de la Sierra, desde donde se coge una carretera que asciende hacia los Picos de Urbión y a pocos Km. se encuentra Castroviejo.


Un conjunto de rocas erosionadas con formas muy curiosas que nos hizo recordar a la Ciudad Encantada de Cuenca y que bien merecen un paseo sin prisas y disfrutar de las maravillosas vistas de esta zona donde nace el río Duero.
Ya de vuelta os aconsejo visitar el Centro de Interpretación los Pinares en el pueblo de Salduero, donde explican todo lo relacionado con los bosques de pinos de la zona y dar una vuelta con merienda incluida por Salas de los Infantes.

- Cuarto día: La despedida y el regreso.

Saliendo de Ucero dirección San Leonardo hay que subir un pequeño puerto que en su cima tiene un mirador de parada obligatoria con unas vistas alucinantes del Cañón del Río Lobos. Justo en ese momento empezó a nevar tímidamente, pero lo suficiente como para que blanquease algo el paisaje lo cual lo hizo más bonito si cabe.
Ya en la provincia de Burgos se pasa muy cerca de Santo Domingo de Silos por lo que allí nos presentamos y la verdad es que mereció la pena visitar el Monasterio benedictino (imprescindible ver y que no vais a olvidar) con su claustro románico, tesoros, la farmacia y secuolla, escuchar el canto gregoriano de sus monjes,




pasear por sus calles, visitar el museo de los instrumentos musicales del mundo y reponer fuerzas con una sopa castellana y un buen lechazo.

Bueno, pues esto es todo lo que nos cundieron esos días, espero os haya gustado, que os anime a visitar esta bella tierra y que os sirva de guía.

Un saludo y feliz viaje.

1 comentario:

JP dijo...

Bonitas fotos, falta el ciprés de Silos, aunque dudo si era en Sto. Domingo de la Calzada o ahí. Suelo ir a Logroño pasando de la autovia y es genial pasarse por Oña, una de las cunas de nuestro idioma, etimológicamente ligado (creo) a Santoña.

Saludos,
JP
http://historias-de-jp.blogspot.com